Irlanda y su expansión económica

Ver original aquí
  Para comenzar, debemos saber que Irlanda es un Estado de la Europa occidental que ocupa la mayor parte de la isla homónima (isla de Irlanda) situada en el Atlántico Norte, al oeste de la isla de Gran Bretaña. Su capital es Dublín, zsituada al este, y si única limitación territorial es con Irlanda del Norte, nación de Reino Unido. Tiene una superficie de 70.273 km² y su población es de 4,904 millones de habitantes.

 


Desde el 1 de enero de 1801 hasta el 6 de diciembre de 1922, Irlanda perteneció al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda. Fue en enero de 1919 cuando los Voluntarios Irlandeses se rebautizaron a sí mismos como el Ejército Republicano Irlandés, el IRA, que comenzó a luchar en guerra de guerrillas contra el ejército británico y las unidades paramilitares conocidas como Black and Tans (Negros y Quemados) hasta 1921. Este conflicto es el que se conoce como "Guerra de Independencia" o "Guerra Anglo-Irlandesa". 


Ver original aquí

 

Finalmente, Irlanda consiguió su independencia tras la firma del Tratado anglo-irlandés, mientras Irlanda del Norte optó por permanecer en el Reino Unido hasta día de hoy. Al principio, Irlanda constituía un dominio dentro del Imperio británico, reconocido como Estado Libre Irlandés hasta que, finalmente, en 1949 se cortaron los últimos vínculos constitucionales con Reino Unido y se eliminó la figura del rey de Irlanda, dando lugar a la proclamación de la República de Irlanda. 

 

Durante estos años, el desempleo era elevado y la emigración cada vez mayor. En la década de1930 libró una "guerra económica" con Gran Bretaña, debido a los impagos de Irlanda al gobierno británico. Como consecuencia, los británicos impusieron un impuesto arancelario del 20% a los productores irlandeses, lo que produjo graves daños al comercio de ganado irlandés. Esta guerra perduró hasta 1938 con la firma de un tratado comercial que determinó su fin. 

 


A finales de los años 50 la economía irlandesa comenzó a desarrollarse rápidamente, creciendo una media anual del 4% entre 1960 y 1970. En 1973 Irlanda se unió a la Comunidad Económica Europea (hoy UE), y gracias a su incorporación recibió numerosas ayudas económicas. 

 

Sin embargo, durante la época de los años 80 la situación era más bien de estancamiento: el desempleo seguía aumentando y el PIB irlandés no superaba el 90% de la renta media de la Unión Europea. Fue a principios de los años 90 cuando dio un giro en los acontecimientos. 

 

El liberalismo económico de finales de la década de 1980 supuso una rápida expansión económica. Durante estos años Irlanda fue conocida como el Tigre Celta, expresión que hace referencia a su rápido crecimiento económico particularmente entre 1995 y 2007. En este periodo registró unas espectaculares tasas de crecimiento del PIB, las más altas entre los países de la OCDE. El PIB irlandés en el año 2003 era en términos reales cinco veces superior al PIB de 1960.

 

La sociedad irlandesa también sufrió cambios entre finales del siglo XX y principios del siglo XXI. La Iglesia católica perdió influencia y la población era cada vez más laica. En 1990 fue elegida Mary Robinson presidenta, la primera mujer hasta el momento. También se aceptaron más libertades que hasta entonces eran impensables, como es el caso del divorcio (1995). 

 

Todo iba viento en popa hasta 2008, cuando sufrió una crisis financiera que supondría la primera caída en recesión del país desde la década de 1980. Esta recaída (también política) unida con la crisis económica mundial paralizó las grandiosas tasas de crecimiento que había registrado el país en los últimos años. Por suerte, a partir de 2011 comenzó a recuperarse, siendo finalmente la economía que más creció en la UE en 2015, consiguiendo colocarse en los puestos más altos de la Europa occidental.


Ver original aquí
 

Actualmente, Irlanda es el país con mayor PIB per cápita de este grupo de países. Sus resultados en la balanza comercial han sido bastante elevados en comparación con el resto de países, lo que indica que las exportaciones han sido superiores a las importaciones y que Irlanda se beneficia a gran escala del comercio exterior y de las relaciones económicas con otros países. Otro factor que explica su gran crecimiento económico es el aumento de la inversión extranjera directa, entrada neta del capital (% del PIB), siendo el país que, con diferencia, más ganancias recibe de esta materia, alcanzando un valor de 17,6 (2018, Banco Mundial).

Comentarios

Entradas populares de este blog

El club de la miseria

Noruega: De colonia sueca a petromonarquía